fbpx
info@laculturaldemadryn.com.ar +542804369449

El aprendizaje es que el ser humano siempre se adapta y sobrepone a las nuevas situaciones

Así lo destacó Alejandra, auxiliar en cursos iniciales de Children, sobre lo positivo de este ciclo y del camino transitado el año pasado. A continuación, la charla sobre su experiencia luego del regreso a las aulas.

1) ¿Cómo se vivió la vuelta al aula después de un año virtual?

El retorno a las aulas se vivió con alegría y ansiedad. Se inició sin saber cuánto duraría y como resultaría la experiencia. Se esperaba mucho este encuentro personal, el poder volver a estar dentro de un mismo espacio alumnos y teachers, el vernos las caras (aunque parte de ellas estuvieran cubiertas por el barbijo) y saber que las miradas se conectaban. Y, aunque se extrañan los abrazos, siempre se encuentran modos de dar y recibir amor, porque parte importante de poder educar, es tener una relación de afecto con los chicos, sobre todo, en el caso de los más peques, que son tan espontáneos y cariñosos. Ellos tenían mucho para contar y expresar, ya que, para muchos, fue su primer encuentro en las aulas. La mayoría no volvió enseguida a las escuelas o lo hacían en forma esporádica, en grupos o burbujas.

2) ¿Qué se recuperó y qué surgió como novedoso en esta nueva adaptación?

En primera instancia se recuperó el hábito de un horario y un mismo espacio en común para la clase. Todos se adaptaron a mantenerse en un lugar determinado y respetando distancias, sabiendo que les tomaban la temperatura al entrar y que las manos siempre recibían alcohol en gel. Porque la mayoría prefería respetar protocolos que seguir virtual. El diálogo fue más fluido, aunque en ocasiones les cuesta a los más tímidos ser escuchados con el barbijo puesto.

A su vez, en el inicio de año se tomó la decisión de no abrir las aulas para kindergarden. Al ser los más pequeños, se entendió que sería muy dificultoso para ellos respetar una distancia y un protocolo que no admite casi la espontaneidad de su andar por la vida. Y debo admitir que se extrañaron, ya que era uno de mis espacios preferidos. La buena noticia es que ya se confirmó que el próximo año la institución reinicia el andar con ellos.

-¿Cómo resultó (si fue el caso) combinar ambas modalidades?

En los cursos en los que estuve en contacto no se trabajó prácticamente con modalidad virtual. Tanto los más pequeños como sus padres preferían mantener el espacio presencial. La mayoría de ellos depende de un adulto mayor para tener modalidad virtual, por lo que terminan eligiendo el trabajo aúlico.

-¿Cuál fue la respuesta de los chicos/as y las familias?

Personalmente siento que la respuesta en principio fue de mucha energía y ganas. Necesitaban el retorno presencial. Sin embargo, se notó un menor rendimiento cuando en las escuelas se pasó de las burbujas al trabajo diario. Habían perdido el ritmo y el hábito y costó volver a recuperarlo. En algunos casos se sentían superados por la actividad total.

-¿Sentís que después del año pasado se aprendieron a valorar más algunas cosas?, ¿cuáles?

Estoy convencida que se aprendieron a valorar varias cosas. Una de ellas es que el diálogo personal no se sustituye y que, aunque hay otro modo de conectarnos, el contacto físico también es importante. Que los chicos necesitan tener espacios de expresión e interacción más amplia que la que determina una cámara de computadora.

-¿Cuál fue el aprendizaje de este ciclo?, ¿algo para destacar o valorar?

Este nuevo ciclo nos deja como aprendizaje que el ser humano, aunque necesita de costumbres y hábitos para vivir, es alguien que se adapta, a la larga o a la corta, a las nuevas situaciones. Hemos aprendido que en poco tiempo pueden cambiar las normas de nuestras vidas y que, aunque al inicio estas nos parezcan difíciles de llevar adelante, nos sobreponemos y vamos encontrándole la vuelta para siempre tener la mejor calidad de vida posible. Nunca dejamos de aprender.

Leave a Reply